Las fuentes de la murmuracion

publicado en: El Fracaso de Israel, Exhortación | 0

Tema 17

Flp 2:14  Haced todo sin murmuraciones y contiendas.

La murmuración se alimenta de detracciones tales como, la hipocresía, el descontento,  la envidia, etc.; pues por un ende  natural, no nos gusta estar sujetos a nada ni a nadie y es que nuestra naturaleza caída, está encontrada contra todo tipo de autoridad y por ello nos quejamos de nuestras autoridades que están sobre nuestra vida; y tristemente no logramos ver que una murmuración contra una autoridad puesta por Dios es una MURMURACION directa contra Dios mismo, Éxo 16:8  Dijo también Moisés: Jehová os dará en la tarde carne para comer, y en la mañana pan hasta saciaros; porque Jehová ha oído vuestras murmuraciones con que habéis murmurado contra él; porque nosotros, ¿qué somos? Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehová. La murmuración siempre lleva como objetivo final la división y el perjuicio del orden ya establecido, 2Sa 20:1  Aconteció que se hallaba allí un hombre perverso que se llamaba Seba hijo de Bicri, hombre de Benjamín, el cual tocó la trompeta, y dijo: No tenemos nosotros parte en David, ni heredad con el hijo de Isaí. ¡Cada uno a su tienda, Israel! 2Sa 20:2  Así todos los hombres de Israel abandonaron a David, siguiendo a Seba hijo de Bicri; mas los de Judá siguieron a su rey desde el Jordán hasta Jerusalén.” Aparece en escena un murmurador entre el pueblo, llamado Seba, que se aprovecha de su posición de autoridad pues el que tuviese trompeta significa que era un hombre prominente en Israel, no era cualquier hombre, pues con ello manifiesta que tenia autoridad dentro del pueblo, pero la biblia le llama “hombre perverso” y esto por causar una división y querer extraviar al pueblo para que no sigan  a David el cual es el ungido de Jehová para su pueblo y es a quien deben seguir pues en David están las promesas de Dios para su pueblo; debemos tener mucho cuidado con este asunto, pues en la vida pueden haber malos trompeteros pero cada uno es responsable de lo que busca y de lo que haya.

El pecado de la murmuración es un pecado altamente grave, que nace por causa de nuestra naturaleza caída pero se alimenta y se desarrolla por cuatro causas generales:

  1. BUENAS OBRAS, Existen personas que comienzan a murmurar luego de que han hecho algo bueno, por la obra de Dios o por el bien de alguien, pero luego ven que otros no han ayudado y entonces nace esta enfermedad de la murmuración y comienzan a criticar y a murmurar en contra de los demás, murmuran contra los que no se visten como ellos se visten, también porque no hacen como ellos hacen, murmuran contra los que no se congregan como ellos se congregan; pero debemos comprender que cuando aparece la murmuración contra otro hermano, debemos considerar que algo no está bien, pues cuando se trabaja para Dios, de Dios esperamos recompensa, Col 3:23  Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; Col 3:24  sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís; y este pensamiento no permite que murmuremos contra la negligencia de los demás, porque el servicio que hacemos es para Dios, no para los hombres; y sabemos que el único que puede juzgar a una persona es Dios y no nosotros, 1Co 4:5  Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios.

La realidad es que Solo Dios conoce las verdaderas intenciones en el corazón de cada persona, del porque hace, lo que hacen o porque no lo hace. Rom 14:6  El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios. Rom 14:7  Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí.  Por eso la biblia nos recomienda tener sumo cuidado en esto,  Flp 2:14  Haced todo sin murmuraciones y contiendas.

También debemos considerar que somos salvos por gracia (regalo) y no por obras, porque las buenas obras producen jactancia, Efe 2:8  Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; Efe 2:9  no por obras, para que nadie se gloríe. Las buenas obras son fundamento de justicia, es un deber, una vez somos salvos, pero las buenas obras bajo el fundamento correcto, son el testimonio de nuestra fe, recuerde NO SOMOS SALVOS POR BUENAS OBRAS, PERO SI PARA BUENAS OBRAS. Efe 2:10  Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

  1. COMPLEJOS DE SUPERIORIDAD, cuando una persona tiene estos complejos de sentirse superior a otros, tiene las condiciones suficientes para ser un murmurador; los fariseos murmuraban contra Jesús y contra los que le seguian porque siempre se creyeron superiores a Él, Jua 7:48 ¿Acaso ha creído en él alguno de los gobernantes, o de los fariseos? Jua 7:49  Mas esta gente que no sabe la ley, maldita es. Estos complejos de superioridad humana son semilleros naturales, donde nace la Murmuración y el menosprecio hacia el prójimo.

  1. FALTA DE FE, Cuando dudamos de las intenciones de Dios con respecto a nuestro futuro, es porque nos falta la fe y este es un punto crítico y peligroso, en donde puede surgir la murmuración, Deu 1:27  y murmurasteis en vuestras tiendas, diciendo: Porque Jehová nos aborrece, nos ha sacado de tierra de Egipto, para entregarnos en manos del amorreo para destruirnos.

  1. INCONFORMIDAD, de todas las causas que producen la murmuración, esta es la más común y se vuelve realmente trágica, cuando la inconformidad llega a desarrollarse entre el liderazgo, como pasó con el Levita Coré que por causa de su inconformidad, murmuró contra al liderazgo de Moisés y Aarón y al murmurar contra ellos, contaminó el corazón de muchos y los condenó al fracaso, Núm 16:22 Y ellos se postraron sobre sus rostros, y dijeron: Dios, Dios de los espíritus de toda carne, ¿no es un solo hombre el que pecó? ¿Por qué airarte contra toda la congregación? Solo fue un hombre, el que trajo sobre sobre sus hombros la muerte de miles de personas por su inconformidad personal, debemos ser cuidados y alejarnos de los murmuradores e inconformes, porque en sus palabras tiene el veneno necesario para contaminar y arrastrar al fracaso eterno a muchos.

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